A cada paso me alejo del ridículo que alguna vez sentí. De los prejuicios que alguna vez validé. Soy más yo a cada centímetro recorrido. O tal vez ese yo era otro ser. Abro el libro en una página cualquiera y me está gustando lo que leo. La historieta es otra y todavía sigo dibujando las viñetas.
La simpleza de la compañía y a la vez el desborde del alma. Una conjunción explosiva, necesaria de un control, necesaria de tranquilidad. Todo se basa en el mero disfrute y el fluir de tan excelso momento.